Después de una larga ausencia por acá, he decidido retomar un poco este espacio para seguir hablando sobre las series que me quitan el sueño cada madrugada. Han sido tiempos algo complicados en el ámbito personal; pero me alegra poder recuperar estas escapadas de madrugada para seguir divirtiéndome con este dulce vicio, el anime <3.

Y a razón de las fechas navideñas, justo me toco el parón entre temporadas, por lo que decidí retomar una vieja serie llamada Dance in the Vampire Bund. Un anime que curiosamente en su tiempo (2010) comencé a ver como parte de los que seguiría en esa season… (sí, ya hace más de 10 años tengo la costumbre de ver series por temporada).

Sin embargo, la relegue, y cada año me decía ahora si la veré, y ahora sí… y bueno diez años después cumplí (más vale tarde que nunca).

Dance in the Vampire Bund: Una serie como las que ya no volveremos a ver adaptadas

Ha pasado tanto tiempo, que, al ver este anime, me he dado cuenta de cuanto ha cambiado la industria con el pasar de una década y las nuevas reglas políticamente «correctas» que aunque en menor medida, también han afectado a Japón.

Y esto queda bastante claro desde el primer episodio, donde podemos ver al estudio Shaft en todo su esplendor; adaptando una escena que hoy escandalizaría a más de uno. Un nada corto encuentro entre nuestros protagonistas, donde la pequeña reina de los vampiros no duda en exponer su cuerpo desnudo y que fue animado sin ningún tipo de censura o reservas.

Y lo que sigue después… a la cárcel onichan

Puede parecer algo tan sencillo, pero es que hoy en día es casi imposible encontrarse una serie donde el estudio se anime dibujar una escena así de erótica, con un primer plano donde no se deja nada a la imaginación y donde no aparece ninguna niebla o rayo de luz incómodo como pasa actualmente. Más si tomamos en cuenta que nuestra protagonista a pesar de su edad en la historia, posee un cuerpo loli.

Y bueno, esto es recurrente durante casi toda la serie, ya que  la sexualidad e incluso los tabúes de la historia original son respetados en está adaptación y nos permite disfrutarla en regla.

Más allá del morbo, se esconde una historia intrigante…

Se que hasta ahora pensarán que la serie únicamente son desnudos y escenas ecchi por doquier… y es que en parte sí; pero, decir que eso es todo sería desmerecer el buen argumento que se va construyendo con el pasar de los episodios.

En verdad, si les gustan las historias sobrenaturales con sus dosis de acción violenta; entonces no deben perder la oportunidad de ver Dance in the Vampire Bund. Sin querer spoilear, solo puedo mencionar que la trama a lo largo de sus 12 episodios te lleva por giros argumentales bastante atractivos y algunos muy poco esperados; haciendo de esta historia bastante entretenida.

El personaje de Mina trasciende más allá del cliché de protagonista loli tsundere

Y sin duda, su punto más fuerte es el personaje de Mina, la protagonista que a lo largo de los episodios nos muestra tantas facetas y debates morales que afianzan su personaje como el mejor desarrollado. Porque su contraparte masculina, Akira… bueno, tiene sus momentos, pero está más anclado al cliché de héroe y no se puede salvar de ser muy plano su desarrollo.

No abundaré mucho más en la serie, ya que no la considero entre mi top. Sin embargo, la consideré una gran oportunidad para retomar mi hábito de escribir y recomendar una buena serie que no es para nada popular.

¡Nos vemos en la próxima!

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